Las figuras locales fueron las más aplaudidas en la 28º edición del Festival nacional del Tango.
La ciudad disfrutó de una exitosísima celebración del “Festival nacional del Tango”, que tuvo lugar entre el 15 al 17 de Julio en el anfiteatro municipal. Más de 6 mil espectadores se hicieron presentes, durante las 3 noches, incluyendo representantes de Venezuela, Brasil, Colombia y México entre otros. Los talentos locales Carlos Habiague, Lissete y Elvira Ceballos fueron los números más ovacionados además de las grandes figuras como Osvaldo Piro, Maria Graña, Guillermo Fernández y Rally Barrionuevo.
El frió no empañó la fiesta
Aunque el clima se presentó destemplado la noche del viernes, el fiel público tanguero se hizo presente con una radiante luna llena de telón. Los rayos de luz violeta que bajaban del escenario, marcaron el puntapié para los primeros acordes del bandoneón.
Cerca de las 21:30, el anfiteatro ya había colmado su capacidad con una concurrencia entusiasta que aplaudía todas las presentaciones. En especial la de la sub sede San Nicolás que desplegó una elegante coreografía milonguera sobre el escenario Carlos Gardel.
Sin embargo, la primera gran ovación de la noche la despertó un tanguero de la casa. Carlos Habiague, desenvuelto, apasionado y con la voz en cuello emocionó a todo el auditorio que reclama a fuerza de aplausos otra canción. “Tiene muy lindos temas el chico”, se escuchaba de la boca de tangueros que tras bambalinas veían como Habiague, con 19 años, se apropiaba del escenario y del público. Al bajar del escenario, el joven cantor expresó que guarda todo el afecto del público y que para él es una gran satisfacción tener un festival como este en su ciudad.
La noche se desarrollaba al compás de La cumparsita y Tinta roja. Hasta que llegó el turno del humor, haciéndose presente con el “Gato Peters” que con su estilo criollo hizo las delicias del público.
Ya en horas de la madrugada, el escenario se veste de gala y tras una tenue cortina de humo, surge la figura de la madame del tango Maria Graña. La tanguera comienza su presentación sentada, pero se pone de pie para entonar con emoción las primeras estrofas de “Malena”. El auditorio aclamó con viveza cada interpretación, especialmente cuando Graña entona Naranjo en flor.
La cantante dijo irse muy feliz con el cariño del público y ante la pregunta de la importancia del festival aseveró: “Tenemos que seguir por que es muy importante para nosotros reunirnos con el público cordobés”.
Cerrando la noche, antes de subir al escenario a cantar “los mareados”, Guillermo Fernández certificó el “excelente nivel del festival, e incluso de los participantes de los concursos” e hizo hincapié en que convocaciones como esta son “esenciales para la vida del tango y que este festival es un ejemplo”.
En la segunda velada, el anfiteatro se vio nutrido de una muy buena concurrencia, a pesar de que Argentina jugaba su partido de cuartos de final en el mismo horario. Las primeras notas de Desencuentro avivaron la noche que continuó con el certamen de baile.
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| Lissete deslumbró con su pasion y talento |
Tras un breve intervalo se presentó Lissete. Una niña que con sólo 11 años demostró ser una verdadera promesa del tango a la que Osvaldo Piro calificó como “maravillosa”. La estrella Faldense ejecutó con gran habilidad canciones primeramente en violin y luego en acordeón. Y se lució cantando La vie en rose, mientras tocaba el piano. El auditorio, sumamente emocionado pidió de pié una última interpretación y despidió a la niña con un caluroso aplauso acompañado de silbidos y vítores. “El tango es uno de mis grandes amores” dijo Lissete que luego aseguró: “mi sueño sería dirigir una orquesta”.
Los infaltables clásicos como Nostalgias y El último café vinieron de la mano del certamen de voces. Hasta la llegada del maestro Osvaldo Piro y su quinteto que deleitó con un repertorio de Gardel, que incluyó cambalache. En medio de su presentación Piro, solicitó que se encendieran las luces del anfiteatro para mantener una charla con el público. El director cerró su presentación con mi vieja viola y calificó al festival como un evento de “importancia total para la zona y de carácter movilizador”.
La posta del maestro la tomó Hugo Marcel que le imprimió un ritmo distinto a la noche del dos por cuatro, interpretando Siga el baile y dedicando un homenaje a Sandro y otro a Facundo Cabral.
El toque de humor estuvo a cargo de Doña Jovita, que irrumpió en el escenario a bordo de un segway (una especie de monopatín eléctrico) y trajo su tonada serrana de la mano de anécdotas y su guitarra. Ante la pregunta de cómo se sentía rodeada del público tanguero, la abuela serrana contesto con su impronta: “Joya”.
El punto final a la noche lo dieron un grupo de parejas del público que con acordes de la milonga nacional convirtieron al anfiteatro en una pista de baile con aires de arrabal.
Con representantes de Venezuela, Colombia, México y Brasil entre el público como condimento, el festival del tango tuvo en el domingo su broche de oro. La noche tomó color con la entrega de los galardones a los participantes de los certámenes. Belén Serra y Maximiliano Sosa fueron la pareja triunfadora en el rubro danza. En lo que respecta al canto, Damián Marcos fue el ganador seleccionado por el público en una votación ajustadísima. La presencia internacional en el escenario la aportó una pareja de baile brasilera. Daniel Buonamico, que recibió un reconocimiento como organizador del evento, destacó el esfuerzo de esta última década por rescatar el festival al que definió como “la identidad de la ciudad”.
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| Ceballos y Barrionuevo emocionaron a duo |
Sobre el final de la noche, Rally Barrionuevo supo avivar las palmas del público entre zamba, chacarera y algún compás tanguero. Sin embargo fue la pianista de Barrionuevo, Elvira Ceballos, quien cosechó todas las ovaciones del auditorio. Elvira, que forma parte de la grilla de talentos faldenses, ejecutó con maestría su instrumento, a pesar de tener limitaciones físicas y visuales. La concurrencia estalló en un aplauso emocionado con la entrega de un reconocimiento a la labor y trayectoria de esta sobresaliente artista.
Sobre el epílogo, se presentó Raúl “el negro” Lavie, acompañado de la agrupación Ultratango dirigida por su hijo. La actuación tuvo un tono moderno que incluyó arreglos electrónicos a lo compases. Pero esto no fue del gusto del público más tradicionalista que se retiro de la sala.
Continuidad asegurada
A lo largo de todo el festival, tanto organizadores como los representantes más importantes del tango destacaron el nivel del espectáculo y la importancia del festival y su continuidad. Al respecto, el electo intendente Eduardo Arduh confirmó respecto del festival. “la continuidad está asegurada, y estamos trabajando para promocionarlo en el exterior”. El negro Lavie concluyo: “Este festival es un baluarte que debemos defender”.


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